¿Qué decir al entregar un tratado evangelístico?


Si quieres que las personas acepten el tratado que les entregas, no digas “¿Te gustaría uno de estos?”. Probablemente digan “¿Qué es eso?” y podrían rechazarlo. En vez de eso, di “¿Ya tienes uno de estos?” Esa pregunta tiene un efecto doble. Produces curiosidad y entonces se lo entregas. Esa frase hace que ellos sientan que se están perdiendo de algo. Y en verdad lo están.  - Ray Comfort

Si gusta, mire algunas fotos de nuestra última salida a evangelizar al aire libre (Avenida Central, San José, Costa Rica): 
https://plus.google.com/u/0/b/116575589786835290544/photos/116575589786835290544/albums/5792230431060142257

11 comentarios

  1. cristina says:

    Deseo entrenamiento evangelistico en español.

    • Oscar Centeno says:

      Ese es el objetivo de este sitio web. Aqui encontrara mucho material de entrenamiento en español. Si tiene dudas, nos puede escribir.

  2. brian Sanchez says:

    no hay video dando ejemplo de que se puede decir y ejemplo que se pueden usar para ilustrarle a Dios a la persona no creyente.?

  3. gimena says:

    esta mal el link que dejaron :(

  4. Ernesto umana says:

    hola les saludo en el nombre del Senor y me gustaria recibir material de evangelismo de ust gracias

  5. Musicolorista says:

    Hola!!!

    Yo digo: toma, es un regalo. Que Dios te bendiga!!!! El 95 % lo cogen con una sonrisa.

    • Oscar Centeno says:

      Musicolorista. Decir “Toma, es un regalo” funciona, claro. Me alegra que lo esté haciendo. Sin embargo, decir “Dios te bendiga” es una frase que no puede aplicarse a un inconverso. Dios es su enemigo por sus pecados. No tiene la bendición de Dios, que sólo puede tenerse en Cristo, y además, el inconverso va a tomarlo como un deseo de properidad material.

      De hecho, Dios te bendiga es una frase que no se puede decir a un creyente, debido a que Efesios 1.3 dice que Dios ya nos bendijo con toda bendición espiritual (en el momento de la salvación).

      Por otro lado, “Dios te bendiga” puede convertirse en una violación del 3er mandamiento donde se hable de Dios sin la reverencia debida, y tomando su nombre como una simple frase. Si mencionamos a Dios, debemos hacerlo son mucho respeto, temor y no en un contexto de un saludo o despedida.