Ene
30
Excusa: “Dios no me puede juzgar ya que la moral es relativa”
Por Oscar Centeno en Preguntas frecuentes | Comentarios
Para ser un buen testigo de Jesucristo, es importante que tengas una buena comprensión de lo que es el pecado y cómo sabe un hombre lo que es el bien y el mal.
1 Juan 3:4 “Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley.”
En el contexto del evangelismo, hablamos de que la ley mencionada es la ley moral que Dios escribió en el corazón de cada hombre:
Romanos 2:15 “mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos,”

Esta conciencia del bien y del mal la tiene todo hombre tiene desde que Adán y Eva pecaron (comieron del árbol de la Ciencia del Bien y del Mal Génesis 2:17, Génesis 3). Por esta conciencia, ningún hombre tendrá excusas delante de Dios por su pecado, nadie podrá alegar ignorancia de conocer lo que es el bien y el mal, por lo que el Juicio de Dios será con justicia.
Romanos 2:1-2 “Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, quienquiera que seas tú que juzgas; pues en lo que juzgas a otro, te condenas a ti mismo; porque tú que juzgas haces lo mismo. Mas sabemos que el juicio de Dios contra los que practican tales cosas es según verdad.”
Esta conciencia está expresada en parte en los Diez Mandamientos que Dios dio a Moisés pero los Diez Mandamientos no son la ley moral completa. Esta ley tampoco es la Biblia, aunque la Biblia contiene los Diez Mandamientos y otros más. Y esto es importante ya que hay maldades del hombre que este hace y que aunque no están en la Biblia, sabemos que son pecado.
Otras sí están en la Biblia, pero aunque una persona no la haya leído ya sabe que está mal. Por ejemplo, Jesús hizo explícito que el mirar a una mujer con lujuria es adulterio, y eso ya lo saben todos los hombres por la conciencia que Dios les dio:
Mateo 5:27-28 “Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.”
De esta manera, al explicar a una persona de su pecado, usamos la Biblia o le mencionamos parte de los Diez Mandamientos, pero es importante que sepamos que esa persona tiene dentro de sí la conciencia (dada por Dios).
Entonces, ninguna persona puede alegar excusas tales como:
- “mi conciencia está dormida y entonces Dios no me puede juzgar”
- “no se me puede culpar de ese pecado porque yo no he leido la Biblia”
- “las tribus en Africa no serán juzgadas igual que nosotros porque no tienen una Biblia”
- “la sociedad define la moral”
- “la moral no es una verdad absoluta, así que Dios no me puede juzgar”
La ley moral (conciencia, la ciencia del bien y del mal) expresa la santidad de Dios, el bien que Dios considera bien, y es el medio para explicar a los hombres el estándar de perfección moral que Dios exige, aquello que está bien ante los ojos de Jehová. Y por ende, enseña a los hombres su urgencia de un Salvador.
Gálatas 3:24 “De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe.”
Entonces, todo pecador puede ver su necesidad de perdón que sólo puede tener al huir a Cristo, con arrepentimiento y fe (Hechos 20:21). Para más información, lee ¿Qué es la conciencia?
Ene
20
Sumisión
Por Oscar Centeno en Prédicas | Comentarios
Recién hablaba con un nuevo amigo acerca de cómo sabía él que era salvo. Algunas dudas sinceras que una persona puede tener pueden ser:
- Temo por mi eternidad, pero no siento que sea salvo.
- Me duele mi pecado, pero ¿será suficiente?
- Al ser salvo, ¿voy a cambiar inmediatamente? ¿Porqué aún quiero pecar?
- ¿Cómo debería vivir un verdadero cristiano?

En este mensaje, el pastor Greg quiso hacerlo sencillo para que no haya dudas de lo que Dios busca en el hombre:
Sabemos que las cosas sencillas funcionan. Cuando algo se complica, tiene la tendencia de fallar. Entonces, creo que es muy saludable reducir lo que estamos haciendo [...] a lo más sencillo que podamos—a una sola palabra. Todo este estudio se trata de la sumisión.
Entienda lo que es la sumisión… La sumisión no es la “obediencia”. La obediencia es el resultado (el fruto) de la sumisión. Uno puede obedecerle a Dios sin someterse a Él. Dios no quiere sólo la obediencia… ¡Quiere nuestra sumisión! Quiere una decisión voluntaria de parte de nosotros de hacer lo que Él quiere.
Visita esta página o descarga directamente el audio del sermón. Espero que aclare muchas dudas y ayude a muchos a tener paz con Dios.
Ene
13
¿Porqué crea Dios a alguien si sabe que su destino es el Infierno?
Por Oscar Centeno en Preguntas frecuentes | 3 comentarios
Hola amigos visitantes y suscriptores del sitio! Espero que tengan un año 2010 muy provechoso y que puedan crecer en Cristo.
Al evangelizar o enseñar a otros a hacerlo, es normal que surjan dudas, así que si los podemos ayudar, siéntanse en confianza de mandar sus dudas y será un gusto ayudarles a buscar las respuestas.
Jose, de Puerto Rico, hace la siguiente pregunta:
Si Dios sabe todo lo que va a ocurrir y sabe si alguien se va a perder (ir al infierno) ¿porqué entonces lo crea (permite nacer)?
Espero la respuesta les sea de utilidad y les motive a testificar:
Dios sabe el futuro, sí. El es eterno, pero nos ha dado la posibilidad de elegir. Así como Adán y Eva eligieron pecar (Genesis 3.6), tambien todo hombre tiene eleccion de apartarse del mal y volverse a Cristo o no. Así como la ley de tránsito da advertencias, y si es rota hay consecuencias, igualmente Dios ha dado mandamientos y ha establecido las consecuencias.
Ezequiel 18:4 He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá.
Como sabes, el evangelio es un mandato de arrepentirse y confiar en Cristo (ej. Hechos 17.30-31), así que Dios pone el mandato y de cada hombre depende decidir.
Al ser testigos de Cristo, predicando el evangelio, nosotros les hacemos saber a los hombres de su decisión personal. Por eso, es importante que les expliquemos de las consecuencias de su pecado: la ira de Dios (Romanos 1.18) para que cada uno tome una decision bien informada. Dios es el que salva (Jonás 2:9), pero él da misericordia a los humildes (Santiago 4.4), y el ser humilde ante él es la decisión personal de cada uno de nosotros.
De esto, podemos desprender otra lección y es la responsabilidad de cada cristiano de testificar a las personas inconversas a su alrededor. Por esto, Pablo nos dice en Romanos 10:
12 Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan;
13 porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.
14 ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?
Como lees, Dios dice en Su libro que El es el Señor de todos los hombres y no hace diferencia entre ellos. Todo aquel que le invocare (con humildad, rogando Su misericordia) será salvo. Si nosotros no testificamos, los pecadores no escucharán, no podrán creer y no podrán invocarlo para ser salvos. ¡Usa esto como motivación para anunciar el evangelio!
Nov
5
Sobre los Diez Mandamientos y el falso convertido, cita de John C. Ryle.
Por Oscar Centeno en Artículos | 4 comentarios
“Las personas nunca se dirigirán decididamente hacia el cielo y vivir como peregrinos hasta que realmente sientan que están en peligro del infierno… Tenemos que exponer y machacar los Diez Mandamientos para mostrar la anchura, la profundidad y la altura de lo que exigen… Aquellos a los cuales el Espíritu lleva a Cristo son los que el Espíritu ha convencido del pecado. Sin una plena convicción del pecado, los hombres quizás parezcan llegar a Jesús y seguirle por un tiempo, pero pronto se apartan y vuelven al mundo”.
Oct
31
Sola Escritura
Por Oscar Centeno en Noticias | Comentarios
Hola amigos, este es un breve mensaje para recordarles que hoy celebramos el día de la Reforma Protestante. En un día como este, se empezó a dar el rompimiento de la oscuridad en la que la Iglesia Católica tenía al mundo al negarle el privilegio de leerla en su propio idioma. ¡Ahora podemos leerla!
Un punto clave es que la Biblia es la autoridad indiscutible y perfecta para el cristiano. Dios ha preservado Su Libro y nos ha permitido conocer sus palabras exactas así como El quiere que las leamos, creamos y obedezcamos. ¡Gloria a Dios por hombres como Martín Lutero, Casiodoro Reina y Cipriano de Valera que arriesgaron sus propias vidas y renunciaron hasta a sus carreras profesionales por darnos la Biblia en Español! ¡Gracias a Dios por la Biblia de la Reforma, la Reina Valera! No dejemos que nadie nos la quite de nuevo alegando que es un libro imperfecto o que ha sido corrompida por los hombres.
¡Celebremos que Dios vino al mundo a salvar al hombre para Su Gloria!
7 para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. 8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe.
Y para los cristianos ¿Estámos leyendo y estudiando la Biblia como Dios quiere? ¿Estás basando tus creencias en la Biblia y no en las experiencias o enseñanzas de hombres? ¿Estás evangelizando bíblicamente o con métodos humanos?
Oct
21
¿Porqué permite Dios la injusticia, el hambre y las guerras?
Por Oscar Centeno en Preguntas frecuentes | 2 comentarios
Esta es la respuesta a un amigo ateo que me preguntó “¿Si Dios es perfecto y odia la maldad, porqué permite las injusticias, las enfermedades, el hambre y las guerras?”. Espero esta respuesta les ayude a explicar el asunto a más personas.
Dios creó al hombre en medio de una creación perfecta. No había hambre, ni guerras, ni injusticias. El hombre estaba como el gobernante sobre este mundo perfecto. Pero al elegir desobedecer a Dios, Dios puso este mundo bajo maldición (Génesis 3) y el hombre perdió el dominio. Ahora el príncipe de este mundo es Satanás (Juan 14.30). Dios hizo una separación entre El y el hombre (Romanos 3.23).
Todo lo que sucede en este mundo sucede como consecuencia del pecado del hombre. Por ejemplo, cuando alguien desobedece una señal de alto en la calle y es atropellada por un camión, no es razonable echar la culpa de esto a la ley de tránsito, sino a la persona que rompió la ley misma. La ley está para proteger a los ciudadanos. Igual sucede con muchos hechos actuales (hambre, guerras, violencia familiar, etc). Cuando un hombre miente, es infiel a su esposa, asesina a otro: esas injusticias son pecado, Dios aborrece a esos hacedores del mal (Salmos 5.5, Romanos 2.8), pero mira que las consecuencias no son culpa de Dios, sino del hombre mismo.
Otras cosas malas de este mundo, como la muerte misma, el sida, el cáncer o tu mismo envejecimiento, son parte de la maldición que Dios dio en su justo juicio de Génesis 3. Todo hombre va a morir. Todo hombre debe trabajar la tierra y sudar para ganar su sustento. Ahora, el objetivo de Dios para todos estos males es hacer que comrendamos el hecho de que este mundo va de mal en peor, y cada uno de nosotros va a morir. Entonces, debes pensar en lo que sigue después. El mal más grande es caer bajo la ira de Dios en la eternidad, y este mundo en decadencia debería ayudarte a pensar en la eternidad.
Ahora, ¿por qué es que Dios no acaba con todo el mal en este momento? ¿por qué no acabó antes con los asesinos, ladrones, mentirosos? La respuesta es que Dios es paciente y no quiere que ningún hombre sufra Su castigo, que es terrible (2 Pedro 3:9). Así que en su paciencia, que no es ilimitada, El está esperando que tú te arrepientas y te vuelvas a El para que El pueda perdonar tus pecados.
Si El en este momento pusiera un alto y juzgara a todo el mundo, te juzgaría a tí mismo por tus pecados personales (mentiras, robos, malos pensamientos, pecados sexuales, etc) entonces merecerías Su castigo (una eternidad de sufrimiento bajo la ira de Dios mismo).
Dios quiere salvarte de Sí mismo, y ha hecho un medio para poder perdonarte. El vino a la tierra como un hombre y en la cruz Jesús (Dios mismo) pagó por todos nuestros pecados. Murió pero resucitó. Ahora que El pagó el precio puede salvar a cualquier hombre, pero la condición que El pone es que el hombre debe arrepentirse de su pecado (apartarse del mal) y poner su confianza (fe) en Jesús (Hechos 20:21). Tenemos que someternos a El y rogarle misericordia y El que es rico en misericordia te salvará.
Los que confían en Jesús, ahora no son hijos de Satanás (Juan 8:44) ni están bajo su dominio, sino que Dios lo hace sus hijos (Juan 1) y ahora estarán en el amor de Dios, ya no bajo Su ira (Romanos 8.29). Así que si no estás en Cristo, por favor, haz un alto y piensa.
Oct
12
¿Quieres colaborar para distribuir “Lo Unico que no puedes hacer en el Cielo”?
Por Oscar Centeno en Noticias | 3 comentarios
El hermano André Mijail ha enviado gratuitamente el libro Lo Unico que no podrás hacer en el Cielo a bastantes personas. Quizá tú lo recibiste, lo leíste y ahora te sientes más motivado a compartir tu fe en Cristo. ¡Qué bueno!
André nos ha pedido que anunciemos si alguno de nuestros hermanos quiere colaborar con su ministerio de envío de libros. Así que si deseas colaborar, mira el siguiente video:
Por otra parte, me gustaría agradecer a todas las personas que escriben sus comentarios y envían sus preguntas acerca de evangelismo. Les recuerdo que todo el material del sitio web es gratuito y está a disposición de todos ustedes para usar en sus iglesias. ¡Saludos!














