ensenar-a-evangelizar

¿Cómo enseñar a evangelizar a un nuevo cristiano?

En este mensaje, les comparto una pregunta que recibí recientemente:

“¿Cómo puedo preparar a un nuevo creyente, cómo es ese comienzo, y cuánto tiempo lleva?”

Para contestar, primero piense en cómo empezaría Ud. solo; si no tuviera a nadie a su alrededor:

  1. Primero, vaya a un parque, plaza o calle y reparta folletos o tratados evangelísticos. Sea amable con las personas. Sonría y sea cordial.
  2. Cuando se sienta en confianza en esa tarea, pregunte a alguien “¿Quisiera que le explique de que se trata este folleto?”, y explique lo que ahí dice, explicando la ley, la justicia y la gracia.
  3. Mire que no es siquiera necesario tener una conversación, busque a alguien que quiera escucharle por 5 minutos. Si luego le hacen preguntas, responda si las sabe, y si no las sabe, diga “No conozco la respuesta, pero si me da su numero de teléfono (o email) con gusto se la busco”.
  4. Cuando tenga facilidad de hacerlo, busque entablar conversaciones con las personas.

Para saber si Ud lo hace correctamente, le recomiendo estudiar el Manual de Testificar (http://www.evangelismobiblico.com/manual-de-evangelismo). Y si desea un estudio más completo, use el curso “Descubrir su misión” y Taller de Evangelismo (05_mision_y_taller-de-evangelismo.pdf)

Cómo comenzar con un nuevo convertido

Si tiene un nuevo convertido, llévelo con Ud. y que vea cómo Ud. lo hace. Permita que él escuche cómo Ud. explica el evangelio bíblico a las personas. Llévelo cada semana hasta que esa persona quiera hacerlo por sí sola. No hace falta meses de preparación para que un nuevo creyente esté en la calle. Dígale que no hace falta que hable, al inicio es suficiente con que escuche y aprenda.

Luego, reúnase con el nuevo convertido y escuche a sus dudas. Busquen las respuestas en la Biblia. Esto le ayudará a clarificar su comprensión del evangelio. No hay mejor manera de formar a un nuevo cristiano que acostumbrarlo a que testifique de Cristo. Un cristiano predica el evangelio que cree.

Claro que un nuevo convertido tendrá dudas y cometerá errores. Por eso no debería hacerlo solo, sino con un cristiano que ya está entrenado en esta tarea.

Si tenemos a un nuevo creyente que está saliendo con nosotros a predicar el evangelio, y en el proceso le llevamos a encontrar respuestas en la Biblia, tenga la seguridad de que Dios le irá formando. Es un asunto de que el nuevo creyente tiene un nuevo Señor, le obedece por amor y está dispuesto a aprender.

Buenas decisiones o frutos

El asunto de “alcanzar buenas decisiones en Cristo o frutos” depende de dos factores:

1. Que Ud y el nuevo convertido expliquen el evangelio claramente y con una buena actitud.
2. Que la persona siendo evangelizada decida arrepentirse o no.

Dios ya hizo todo lo necesario para que e inconverso sea salvo. Ahora nos toca a nosotros hacer nuestra parte. Si no predicamos, las personas no pueden ser salvas:

“¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?” Romanos 10:14

Entonces, para concluir: Si Ud. es un cristiano que ya sabe predicar el evangelio bíblicamente, y tiene un nuevo convertido, le aconsejo que lo lleve a la calle a ser parte de la predicación del evangelio. Eso le será como un catalizador para un crecimiento sano en el Señor.

Si Ud. no tiene una iglesia local que esté entrenándolo en el evangelismo o desea más recursos, en este sitio web le compartimos todo gratuitamente. Use el menú superior y ¡esperamos que le sea de ayuda!

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El evangelismo no es un don espiritual

Una excusa común de los cristianos cuando se les habla del evangelismo es decir “El evangelismo no es mi don”. Examinemos qué dice la Biblia al respecto.

Es cierto que el ser Evangelista es un don espiritual que no todos los cristianos tienen, pero ese don No es predicar el evangelio. Entonces, ¿qué es? Miremos lo que dice el Apostol Pablo en Efesios 4:11-12:

“Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros,a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo”.

Note que dice que los dones son dados para perfeccionar a los santos para la obra del ministerio. El don de evangelista es para ” perfeccionar a los cristianos para hacer la obra del ministerio y ello resulta en hacer crecer el cuerpo de Cristo”. Es decir, no es predicar el evangelio a los inconversos (puesto que ellos no son parte del cuerpo de Cristo).

Una persona que tiene el don de Evangelista es una persona que es llamada a motivar y entrenar a los Cristianos a predicar el Evangelio. El predicar el evangelio no es un don, sino la responsabilidad de todo cristiano verdadero.

En resumen:
1. Todo cristiano tiene el mandato de evangelizar.
2. El don de evangelista se manifiesta en la capacidad espiritual de equipar a los cristianos a evangelizar.

Ahora, si Ud. está compartiendo su fe biblicamente constantemente, luego de un tiempo Ud. sabrá si tiene ese don, puesto que capacitar a otros en evangelismo es lo que va a desear hacer más que ninguna otra tarea. Es algo natural que el Espíritu Santo produce. Ningún hombre puede decirle a Ud. si lo tiene o no.

El mandato de Jesus es claro a su iglesia: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” (Marcos 16.15).

Por lo pronto, le recomiendo que descargue el manual para testificar en este enlace y lo estudie para equiparse en evangelizar.

Este artículo fue publicado originalmente en el Blog de Oscar Centeno, 2007: http://oscar-centeno.blogspot.com/2007/09/el-evangelismo-no-es-un-don-espiritual.html

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Al testificar, explica la lujuria (Parte 3)

lujuria3Los siguientes son posibles conversaciones que tendrás al testificar. Úsalas para pensar en ello y usa tus propias palabras para explicar el pecado de la lujuria. Puedes descargar la lección completa en formato PDF aquí: la-lujuria.pdf.

1. Lu Juria

Lucía es una joven de familia cristiana, pero…

Cristiana: Hola Lucía, ¿ya tienes uno de estos?

Lu Juria: Hola, ¿no qué son?

Cristiana: Es un tratado evangelístico, ¿tienes alguna formación cristiana?

Lu Juria: Antes iba a la iglesia. Toda mi familia es cristiana, pero yo ya no…

Cristiana: ¿A qué te refieres?

Lu Juria: Acepté a Jesús en mi corazón a los ocho años, pero me aparté.

Cristiana: ¿Y sabes qué pasaría si mueres hoy?

Lu Juria: ¡Espero ir al cielo!

Cristiana: ¿Sabes cómo saber si vas al Cielo?

Lu Juria: No, dime.

Cristiana: Miremos la ley de Dios, ¿alguna vez has mentido o robado?

Lu Juria: Muchas veces lo he hecho.

Cristiana: Pues eres mentirosa y ladrona. ¿Si Dios te juzgara serías inocente o culpable de romper la ley?

Cristiana: Culpable, y la Biblia dice que los culpables van al Infierno.

Lu Juria: Bueno, siempre le tuve miedo al Infierno, pero algunas cosas me impiden acercarme a Dios…

Cristiana: Es decir, sabes que si mueres Dios te juzgará por tus pecados. ¿Qué te impide arreglar las cuentas con Dios?

Lu Juria: Mi novio. Vivimos juntos.

Cristiana: ¿Es decir, están teniendo relaciones sexuales fuera del matrimonio?

Lu Juria: Sí.

Cristiana: Pero, ¿sabes que los fornicarios no entrarán al reino de Dios? Ni los ladrones, y la Biblia dice que los mentirosos irán al Lago de Fuego.

Lu Juria: Sí, y ahora que lo dices, eso me preocupa, nunca lo había entendido así.

Cristiana: Escucha, Lu. Dios dio el regalo del sexo para disfrutar dentro del matrimonio, pero si lo haces fuera de él, Él lo toma como una ofensa personal. En el Día de tu muerte, estarás en problemas. Tu problema de niña fue que “aceptar a Jesús” fue algo que hiciste sin un conocimiento de tus pecados y no temías a Dios, así que tu vida ahora muestra que no eres salva.

Lu Juria: Cierto, nunca temí…

Cristiana: Me preocupo por ti, Lu. Cristo pagó por tus pecados en la Cruz, pero ahora te manda que te arrepientas (que dejes tus pecados, incluso la fornicación) y que confíes en Cristo. Si lo haces, Él te salvará. Lee la Biblia, me encantaría ayudarte a estudiarla.

2. Gus Taver

Gus es un hombre común, trabaja, estudia y en las noches le gusta satisfacer su lujuria.

Gus Taver: Entiendo que he mentido y robado, pero no creo que la lujuria sea mala, es algo natural en mí. ¡Me gusta ver!

Cristiano: Comprendo lo que dices, pero el que sea natural no lo hace moralmente correcto. Dios hizo las relaciones sexuales como un regalo para disfrutar dentro del marco del matrimonio. Eso es muy bueno, pero hacerlo fuera del matrimonio lo convierte en algo malo y dañino. Lo peor es que Dios te juzgará por ello.

Gus Taver: Yo no creo en Dios.

Cristiano: Eso no hace ninguna diferencia. Puedes ignorarlo por un tiempo, pero si mueres Dios te juzgará con justicia. Si Dios tuviera una ley contra la mentira, el robo y la lujuria serías culpable, ¿cierto?

Gus Taver: Sí, pero yo no creo que Dios me juzgue así. El debería ver lo bueno en mí.

Cristiano: En un juicio justo no se mira lo bueno, sino que se mide a la persona contra una ley. ¿Qué merece un culpable, ¿un castigo o una recompensa?

Gus Taver: Un castigo, pero esta conversación me hace sentir incómodo, ¡hablemos otro día!

3. Otro día…

Gus ha estado pensando y su conciencia le ha inquietado, pero tratará de excusarse para seguir pecando.

Gus Taver: Hola, Cristiano, te tengo una pregunta. ¿Cómo sabes que mirar a una mujer está mal? A mí me da placer.

Cristiano: El placer no indica que algo sea bueno. Lo malo no es mirar, sino codiciar.

Gus Taver: ¿Y cómo saber la diferencia? ¡Quizá pueda ver pero no codiciar!

Cristiano: Tu conciencia te dirá cuándo miras con codicia a una mujer.

Gus Taver: Hmm, trataré de ver pero no codiciar. ¡Así no podrás decirme que estoy mal!

Cristiano: Yo no soy tu juez, pero si Dios te juzgara hoy mismo ¿sabes que ya lo has hecho antes cierto?

Gus Taver: Ehhh, sí…

Cristiano: Entonces ya eres culpable y mereces un castigo como hablamos la vez pasada. Si sigues amando tus pecados ellos te llevarán al Infierno. La lujuria es sólo un engaño en el que estás cayendo para que no tengas la salvación. Por favor, mira que necesitas salvarte. Dios mismo se hizo hombre y en la cruz sufrió el castigo que tú te mereces por tus pecados. Tú rompiste la Ley pero Cristo pagó tu multa. ¿No quisieras salvarte?

Gus Taver: ¿Del Infierno? ¡Claro!

Cristiano: Entonces, debes soltar esos pecados que tanto te gustan. Decide dejar de buscar la pornografía y el sexo fuera del matrimonio. Lamenta haberlo hecho y pide a Cristo que aplique ese pago por tus pecados. Si eres humilde, El limpiará tu cuenta y nunca irás al Infierno.

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Al testificar, explica la lujuria (Parte 2)

lujuria2En la primera parte, vimos un poco lo que la Biblia habla de la lujuria. En esta parte, veremos la respuesta para evitarla. Puedes descargar la lección completa en formato PDF aquí: la-lujuria.pdf.

La respuesta a la lujuria: Temer a Dios

“Cada día de nuestras vidas tenemos una elección, pecar o no pecar – esa es la cuestión La respuesta es el temor de Dios. Si no tienes el temor de Dios, pecarás deleitando tu corazón pecaminoso” Ray Comfort

“Justo eres tú, oh Jehová, Y rectos tus juicios.” Salmos 119:137.

Dios es Santo. Dios juzga sobre el pecador y por ello, nosotros debemos temerle. Mira algunos ejemplos donde Dios mató personas por un solo pecado:

  1. Mató a un hombre por lo que hizo sexualmente (Génesis 38:9-10)
  2. Mató a un hombre por codiciar (Lucas 12:15-21)
  3. Mató a un matrimonio por una mentira (Hechos 5:1-10)
  4. Mató a dos hombres por ofrecer una ofrenda no solicitada (Levítico 10:1-2)
  5. Mató a un hombre por sostener Su arca para que no cayera al suelo (2 Samuel 6:6-7)

Al ver la santidad de Dios manifestada en sus juicios, el hombre inconverso temerá por su castigo, y es así como decidirá apartarse de sus pecados (Proverbios 16:6). Sin ese temor, toda “técnica para ser santo”, fallará.

“Con misericordia y verdad se corrige el pecado, Y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal.” Proverbios 16:6

Por otro lado, el cristiano deseará saber cómo evitar caer en ese pecado. Lo primero, es cuidar los ojos.

“Si tienes un deseo por salvar a los perdidos, ten certeza de que serás atacado por el enemigo. Entonces, ten cuidado con lo que miras. Mucho del entretenimiento del mundo está diseñado para producirte lujuria, y es fácil pues tenemos ese deseo en nuestro corazón de pecado. Como Job, haz un pacto con tus ojos de no codiciar ninguna mujer (Job 31:1).” Ray Comfort

“Hice pacto con mis ojos; ¿Cómo, pues, había yo de mirar a una virgen?” Job 31:1

Evita estar ocioso, pues si le das rienda suelta a tu mente, esta te llevará al pecado. Una manera de evitar esto es llenar tu mente de la Biblia y aplicarla para el Señor. Es decir, aprende versículos, piensa en ellos, sal a testificar con frecuencia y busca maneras de aplicar los versículos para explicarlos a otros. Si tu mente está llena de la Biblia, entonces estarás listo para luchar contra la Lujuria. Recuerda el ejemplo de Cristo, cuando fue enfrentado por la codicia de esta vida:

“5 Y le llevó el diablo a un alto monte, y le mostró en un momento todos los reinos de la tierra.
6 Y le dijo el diablo: A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy.
7 Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos.
8 Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás.” Lucas 4:5-8

Entonces, si temes a Dios y llenas tu mente de la Biblia, puedes alejarte lo más que puedas de ese pecado. Ni siquiera codicies la hermosura de ninguna mujer que no sea su esposa. Y si eres soltero, entonces no mires para codiciar la hermosura de ninguna mujer.

“No codicies su hermosura en tu corazón, Ni ella te prenda con sus ojos;” Proverbios 6:25

Acciones como cuidar los ojos, aprender la Biblia y evitar pensamientos de lujuria son necesarias, pero inefectivas si la persona no teme a Dios. Por esto, el inconverso y el cristiano necesitan tener un buen conocimiento de sus pecados (Romanos 3:19-20).

Al evangelizar, podemos y debemos usar el tema de la lujuria para dar conocimiento de pecado a las personas (Romanos 3:19-20). Aunque tú mismo luches con ese pecado, usa el tema, pues les ayudará a ellos para que teman a Dios y a ti le mantendrá enfocado para evitarlo.

Es importante que uses el tema con el fin adecuado: quieres que las personas teman a Dios porque si temen a Dios entonces querrán dejar sus pecados. Sólo así se arrepentirán para salvarse (Proverbios 16:6).

A menos de que una persona tema a la ira venidera, no querrá soltar los pecados que ama. Entonces, explica que Dios juzgará a los hombres por la lujuria con que se divierten. Dios tomará en cuenta cada pensamiento, palabra y acción.

En la tercera parte, veremos ejemplos de conversaciones para explicar la lujuria a un inconverso.

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Al testificar, explica la lujuria (Parte 1)

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“Cada día de nuestras vidas tenemos una elección, pecar o no pecar – esa es la cuestión. La respuesta es el temor de Dios. Si no tienes el temor de Dios, pecarás deleitando tu corazón pecaminoso” Ray Comfort

La lujuria es un enemigo con el que el cristiano lucha diariamente. El inconverso no lucha, pues ama ese pecado. En esta lección, veremos que al evangelizar debemos usarlo para que las personas comprendan las consecuencias de sus pecados. Publicaremos la lección dividida en tres artículos, pero puedes descargarla completa en formato PDF: la-lujuria.pdf.

El problema de la lujuria

Cuando la Biblia lista pecados, el pecado sexual siempre es de los que se resaltan.

El adulterio físico: Al dar Dios los Diez Mandamientos, en el sétimo mandamiento manda no cometer adulterio (Éxodo 20:14).

El adulterio mental: En el décimo mandamiento, Dios prohíbe codiciar la mujer del prójimo (Éxodo 20:17).

El mirar con intención: En el sermón del monte, Jesús explicó que al mirar para codiciar el hombre ya hizo el adulterio en su mente.

“Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.” (Mateo 5:28)

Un ejemplo: El adulterio en el corazón viene antes y es la causa del adulterio físico. David miró para codiciar la mujer de otro, y luego lo hizo físicamente. Luego, robó y mató. (2 Samuel 11:2-4)

Todo lo que hay en el mundo está diseñado para atraer el hombre hacia sus deseos de pecado.

“Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.” 1 Juan 2:16

Dios juzgará todo pecado sexual. Esto incluye todo sexo fuera del matrimonio, los hombres afeminados y el homosexualismo.

“¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,” 1 Corintios 6:9

“Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia,” Gálatas 5:19

El pecado sexual es uno de los engaños que el mundo ofrece para que las personas no se salven del juicio de Dios.

“antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado.” Hebreos 3:13

En la segunda parte, veremos la respuesta a la lujuria: El temor de Dios.

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Romanos - Resumen de secciones.008

Romanos 4:1-12 La fe de Abraham

Romanos - Resumen de secciones.008Romanos 4. En este capítulo, veremos que nuestra salvación es por fe, sin requerir obras humanas. ¿Les ha edificado estos comentarios verso por verso? Mire abajo los comentarios breves en cada versículo de Romanos 4:1-12.

Escuche la prédica acerca de Romanos 4:1-12 acerca de la justicia y las obras: http://www.iglesia-del-este.com/estudios_romanos/audio/16_04_01-12_justicia_y_obras.mp3

Romanos 4:1 “¿Qué, pues, diremos que halló Abraham, nuestro padre según la carne?”

Abraham, como “padre” de los judíos, es visto como una de las “mejores personas” en la Biblia. La primera lección es que la bondad del hombre no le puede salvar.

Romanos 4:2 Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no para con Dios.

Justificarse por las obras es la esperanza de la mayoría de las personas. Nos toca ir y explicarles que no son buenos (ej. Romanos 2:1).

Romanos 4:3 Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia.

Abraham creyó en la promesa de Dios acerca de su descendencia. Podemos usar a Abraham como ejemplo, pues toda persona hoy necesita creer en al promesa de salvación en Cristo.

Romanos 4:4 Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda;

El que hace obras para salvarse (buenas y malas acciones) sólo está aumentando su deuda a pagar en el Infierno.

Romanos 4:5 mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia.

Dios no pide remedios humanos, penitencias ni ofrendas. El hombre necesita entender que es impío y entonces poner su fe en Cristo.

Romanos 4:6 Como también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia sin obras,

Otro ejemplo donde Dios dio justicia sin obras es David. El representa a un hombre “muy pecador” pero Dios no le excluye de salverle por ello.

Romanos 4:7 diciendo:
Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas,
Y cuyos pecados son cubiertos.

(Ref. Sal. 32) )Dios perdonó a David, pero el perdón no le quitó el pecado. En el Antiguo Testamento, el sistema de sacrificios cubría los pecados, pero no los quitaba. Sólo el sacrificio de Cristro en la cruz los quitó (Heb 10.11).

Romanos 4:8 Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado.

Esta “justicia sin obras” es un tipo/cuadro de nuestra salvación en Cristo. Es por la gracia de Dios (es la bendición de Dios cuando merecemos lo opuesto).

Romanos 4:9 ¿Es, pues, esta bienaventuranza solamente para los de la circuncisión, o también para los de la incircuncisión? Porque decimos que a Abraham le fue contada la fe por justicia.

La circuncisión fue una ordenanza dada 15 años después de que Abraham recibió la promesa y la creyó (Génecesis 15). La justicia sin obras es para todo hombre que crea. No hay elegidos.

Romanos 4:10 ¿Cómo, pues, le fue contada? ¿Estando en la circuncisión, o en la incircuncisión? No en la circuncisión, sino en la incircuncisión.

En Abraham tenemos un buen ejemplo: la ordenanzas (los ritos y reglas religiosos) no tienen nada que ver con la salvación (la justificación delante de Dios).

Romanos 4:11 Y recibió la circuncisión como señal, como sello de la justicia de la fe que tuvo estando aún incircunciso; para que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados, a fin de que también a ellos la fe les sea contada por justicia;

La ordenanza (la circuncisión) no le dio a Abraham la justificación, sino que demostraba que la tenía (era una señal).

Romanos 4:12 y padre de la circuncisión, para los que no solamente son de la circuncisión, sino que también siguen las pisadas de la fe que tuvo nuestro padre Abraham antes de ser circuncidado.

Puesto que Abraham creyó y fue justificado antes de la circuncisión, llegó a ser “padre” de todos los creyentes incircuncisos (gentiles). Somos su “descendencia como las estrellas”, porque nuestra herencia no tiene que ver con la tierra (sino con el plan de Dios en todo el universo, Génesis 15:5).

Puede ver el estudio y las predicaciones completas aqui: http://www.iglesia-del-este.com/predicacion-expositiva/romanos/.

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